HEALTHSHELTER AND SETTLEMENTFOOD SECURITY AND NUTRITIONWATER SUPPLY, SANITATION AND HYGIENE PROMOTIONCORE HUMANITARIAN STANDARDPROTECTION PRINCIPLESTHE HUMANITARIAN CHARTERWHAT IS SPHERE

Contenido

Prólogo

Reconocimientos

Introducción

Normas clave de inclusión

Norma clave de inclusión 1: Identificación

Norma clave de inclusión 2: Acceso seguro y equitativo

Norma clave de inclusión 3: Resiliencia

Norma clave de inclusión 4: Conocimiento y participación

Norma clave de inclusión 5: Retroalimentación y quejas

Norma clave de inclusión 6: Coordinación

Norma clave de inclusión 7: Aprendizaje

Norma clave de inclusión 8: Recursos humanos

Norma clave de inclusión 9: Gestión de recursos

Normas de inclusión sobre protección

Normas de inclusión sobre agua, saneamiento e higiene

Normas de inclusión sobre seguridad alimentaria y medios de vida

Normas de inclusión sobre nutrición

Normas de inclusión sobre alojamiento, asentamientos humanos y artículos no alimentarios

Normas de inclusión en salud

Normas de inclusión en educación

Glosario

Notas al final

Prólogo

El principio humanitario de imparcialidad —brindar asistencia solo en función de la necesidad— requiere que, a medida que se vayan determinando las prioridades, los actores humanitarios respondan de forma tal que tengan en cuenta las necesidades de todas las personas afectadas por una crisis. Sin embargo, sabemos que el sistema humanitario aún no incluye sistemáticamente a las personas mayores y a las personas con discapacidad.

Esfera acoge con beneplácito el desarrollo de estas normas ya comprobadas para que guíen a la comunidad humanitaria. Durante la importante etapa experimental de esta labor, brindamos nuestro apoyo como una contribución esencial a los valores básicos de Esfera: todas las personas afectadas por una crisis tienen derecho a vivir con dignidad y se deben tomar todas las medidas posibles para aliviar el sufrimiento ocasionado en las crisis. Si los trabajadores humanitarios no comprenden las necesidades y las prioridades de todas las personas —en especial las de aquellas que son menos visibles durante una crisis— no podrán afirmar que apoyan de manera imparcial la dignidad y los derechos.

En el ámbito internacional, se han adquirido compromisos para lograr la inclusión de las personas mayores y de las personas con discapacidad en la acción humanitaria. La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) hace un llamado a tomar “todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la protección de las personas con discapacidad en situaciones de riesgo, incluidas situaciones de conflicto armado, emergencias humanitarias y desastres naturales”.

Además, la Cumbre Humanitaria Mundial, realizada en 2016, dio origen a la Carta sobre la Inclusión y a la Agenda para la Humanidad, las cuales reconocen que es necesario aplicar un enfoque más sistemático para velar por que no dejemos de lado a nadie en la acción humanitaria.

Estas normas ofrecen acciones claras que tanto los profesionales como las organizaciones pueden tomar para proteger, apoyar y hacer partícipes a las personas mayores y a las personas con discapacidad, y ayudan a que todas las personas hagan realidad estos compromisos. Asimismo, las normas sirven de guía para identificar y superar barreras a la participación y al acceso en contextos diversos y en todas las etapas del ciclo de los programas humanitarios.

Estas normas representan un paso importante, el cual valoramos, para la promoción y la adopción de mejores acciones dirigidas a abordar las necesidades de todas las personas bajo el principio de imparcialidad. Espero que participe con nosotros en la amplia diseminación de las normas, en la promoción y la capacitación de su aplicación y en su plena incorporación en las prácticas humanitarias.

Christine Knudsen, Directora Ejecutiva, Esfera.

Reconocimientos

La elaboración de las normas humanitarias de inclusión para personas mayores y personas con discapacidad estuvo a cargo del Programa de Desarrollo de Capacidades en Envejecimiento y Discapacidad (ADCAP por sus siglas en inglés), una iniciativa del Consorcio de Envejecimiento y Discapacidad. Los miembros de este consorcio son CBM, DisasterReady.org, Handicap International, HelpAge International, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), la Universidad Oxford Brookes y RedR UK.

ADCAP se asoció con la Sociedad de la Cruz Roja de Kenia, CBM y Christian Aid, también en Kenia, al igual que con Concern Worldwide, Islamic Relief y HelpAge International en Pakistán, y con Islamic Relief Worldwide y Christian Aid en el Reino Unido.

Giulia David (de CBM) y Kate Aykroyd (de Handicap International), se encargaron de la redacción de la versión revisada, con el apoyo de Philip Hand e Irene van Horssen (de HelpAge International), Ricardo Pla Cordero (de Handicap International), Valérie Scherrer y Kirsty Smith (de CBM).

Deseamos agradecer a todas las personas que revisaron los borradores y contribuyeron con sus valiosos aportes, tales como:

  • Miembros del Consorcio de Envejecimiento y Discapacidad que participaron en la elaboración de la versión piloto y su revisión: Irene van Horssen, Diana Hiscock, Philip Hand, Ivan Kent y Marcus Skinner (de HelpAge International); Kate Aykroyd y Ricardo Pla Cordero (de Handicap International); Giulia David, Kirsty Smith, Valérie Scherrer, Laura Gore, Tushar Wali y Christian Modino Hok (de CBM); Tina Tinde, Kaisa Laitila y Siobhán Foran (de FICR); Kate Denman e Isabelle Robinson (de RedR UK); y Supriya Akerkar (de la Universidad Oxford Brookes).

  • Miembros del grupo encargado de la revisión, los cuales guiaron todo este proceso, ayudaron a priorizar los cambios efectuados a la versión piloto y contribuyeron a la versión revisada: Aninia Nadig (de Esfera), Emma Pearce (de la Comisión de Mujeres Refugiadas), Gergey Pasztor (del Comité Internacional de Rescate), Georgia Dominik, José Viera y Emmanuel Jacq (de la Alianza Internacional de la Discapacidad); Kelly Fitzgerald (del Comité de ONG sobre Envejecimiento en Ginebra), Emily Beridico (de la Coalición de Servicios para Personas Mayores —COSE), Kirstin Lange (del ACNUR) y Maria Kett (del Centro de Discapacidad y Desarrollo Inclusivo —UCL).

  • Expertos de sectores relevantes, los cuales ofrecieron sus insumos técnicos para la versión revisada: Pauline Thivillier (de Handicap International), Angela Rouse (de la Red CDAC), Mark Gorman (de HelpAge International) y Silvia Perel-Levin (Presidenta del Comité de ONG sobre Envejecimiento en Ginebra): Normas clave de inclusión; Emma Pearce (de WRC), Boram Lee (de WRC), Alice Hawkes (de IRC) y Gergey Pasztor (de IRC): Protección; Mark Buttle (de UNICEF) y Magda Rossmann (de HelpAge International): Agua, saneamiento e higiene; Talal Waheed (de HelpAge International) e Isabelle Pelly (de CaLP): Seguridad alimentaria y medios de vida; Mina Mojtahedi (de FICR) y Juma Khudonazarov (de HelpAge International): Nutrición; Corinne Treherne (de FICR) y Erika Trabucco (de Handicap International): Alojamiento, asentamientos humanos y artículos no alimentarios; Eric Weerts (de Handicap International), Alessandra Aresu (de Handicap International), Davide Olchini (de Handicap International) y Juma Khudonazarov (de HelpAge International): Salud; Sian Tesni (de CBM) y Julia McGeown (de Handicap International): Educación.

Agradecemos las contribuciones de los asesores en el tema de inclusión, respaldados por ADCAP, quienes utilizaron la versión piloto de las normas, enviaron sus valiosos comentarios y compartieron buenas prácticas y estudios de caso, muchos de los cuales se incluyen en esta edición: Claire Grant, Sharon Jelagat Kibor y Ayisha Mohamed (de Christian Aid); Sherin Alsheikh Ahmed y Farooq Masih (de Islamic Relief), Anwar Sadat (de HelpAge International), Michael Mwendwa (de CBM), Lillian Matemu (de la Sociedad de la Cruz Roja de Kenia) y Shafqat Ullah (de Concern Worldwide).

También deseamos reconocer las contribuciones de más de 300 personas que representaron a diversas organizaciones de personas con discapacidad, asociaciones de personas mayores y organizaciones humanitarias de todas partes del mundo. Sus comentarios sobre la versión piloto fueron una contribución fundamental para esta edición. Les agradecemos su participación y su constante dedicación a la inclusión de las personas mayores y de las personas con discapacidad en la acción humanitaria.

Introducción

En todo el mundo, aproximadamente el 15 por ciento de la población corresponde a personas con algún tipo de discapacidad1. También se calcula que el 13 por ciento de la población mundial es mayor de 60 años2 y más del 46 por ciento de estas personas tiene una discapacidad3.

Los principios humanitarios requieren que tanto la protección como la asistencia humanitaria se brinden en función de la necesidad, sin ningún tipo de discriminación. No se debe excluir a nadie de la acción humanitaria, ya sea de manera intencional o inadvertidamente. Sin embargo, todavía existe una capacidad limitada entre los actores humanitarios para cumplir con este compromiso. Con frecuencia, la discriminación con base en una discapacidad, la edad y el género se combina con otras formas de discriminación para negar a las personas mayores y a las personas con discapacidad su derecho a recibir asistencia y a participar en la acción humanitaria.

Propósito de las normas

Las normas humanitarias de inclusión para personas mayores y personas con discapacidad están diseñadas para ayudar a salvar la brecha que existe entre la comprensión de las necesidades, las capacidades y los derechos de estas personas, al igual que para promover su inclusión en la acción humanitaria.

Asimismo, las normas están diseñadas tanto para fortalecer la rendición de cuentas de los actores humanitarios con relación a las personas mayores y a las personas con discapacidad, como para apoyar la participación de estas personas en la acción humanitaria. Se pueden utilizar las normas como guía para la programación y como recurso para las labores de incidencia, especialmente para ejercer influencia en las políticas y las prácticas organizacionales, a fin de que estas sean más inclusivas.

Las normas humanitarias de inclusión para personas mayores y personas con discapacidad consisten en nueve normas clave de inclusión, las cuales se derivan de los nueve compromisos de la Norma Humanitaria Esencial en materia de calidad y rendición de cuentas (CHS, por sus siglas en inglés), al igual que en siete series de normas de inclusión para sectores específicos: protección; agua, saneamiento e higiene; seguridad alimentaria y medios de vida; nutrición; alojamiento, asentamientos humanos y artículos no alimentarios; salud y educación.

Cada capítulo incluye una serie de normas con acciones clave para cumplirlas, notas de orientación para apoyar la toma de acciones, y herramientas y recursos, al igual que estudios de caso que ilustran la forma en que se ha logrado incluir a las personas mayores y a las personas con discapacidad en las respuestas humanitarias. En ocasiones, los estudios de caso utilizan textos de fuentes externas o terminología que prefiere la organización que brindó esa información.

Por su parte, las normas de inclusión para sectores específicos se estructuran en torno a tres áreas clave de inclusión:

  1. gestión de datos e información;

  2. formas de abordar barreras; y

  3. participación de las personas mayores y las personas con discapacidad, y fortalecimiento de sus capacidades.

Las normas de inclusión para sectores específicos se han concebido para usarlas de forma conjunta con las normas clave de inclusión.

Para propósitos de estas normas, se considera que ‘inclusión’ se emplea en el contexto de las personas mayores y de las personas con discapacidad, aunque se reconoce que existen otros grupos en riesgo que enfrentan barreras al acceso y a su participación, y que son víctimas de discriminación con base en su condición, lo que incluye la edad, el género, la raza, el color, la etnicidad, la orientación sexual, el idioma, la religión, el estado de salud, las opiniones políticas o de otra índole, el origen nacional o social.

Marcos y principios subyacentes

Las normas humanitarias de inclusión para personas mayores y personas con discapacidad complementan una serie de marcos y normas dentro del derecho internacional humanitario y en las convenciones y el derecho de los derechos humanos, incluida la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Las normas se fundamentan en los principios básicos siguientes:

  • Principios humanitarios de humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia.

  • No discriminación.

  • Accesibilidad.

  • Respeto a la dignidad inherente de las personas mayores y de las personas con discapacidad.

  • Participación activa y eficaz, e igualdad de oportunidades.

  • Respeto a la diversidad y aceptación de las personas mayores y de las personas con discapacidad.

  • Igualdad entre personas de diferentes géneros y grupos etarios.

Las normas humanitarias de inclusión para personas mayores y personas con discapacidad también complementan la plena incorporación del enfoque de protección, el cual, según lo define el Clúster Global de Protección (GPC, por sus siglas en inglés), es el proceso de incorporar los principios de protección y promover el acceso efectivo, la seguridad y la dignidad en la ayuda humanitaria.

Las normas humanitarias de inclusión para personas mayores y personas con discapacidad se han concebido para usarlas de forma conjunta con la Carta Humanitaria y las Normas mínimas para la respuesta humanitaria de Esfera, la Norma Humanitaria Esencial en materia de calidad y rendición de cuentas (CHS, por sus siglas en inglés) y otras normas complementarias de Esfera. Las normas humanitarias de inclusión para personas mayores y personas con discapacidad promueven un enfoque de doble vía para incluir tanto a las personas mayores como a las personas con discapacidad en la acción humanitaria. Esto supone la realización de intervenciones específicas dirigidas a las personas mayores y a las personas con discapacidad, con el propósito de fomentar su empoderamiento, así como la integración de medidas sensibles a la edad y la discapacidad en todas las etapas de los programas y las políticas.

Cómo se elaboraron las normas

El Consorcio de Envejecimiento y Discapacidad — un grupo constituido por siete agencias dedicadas a promover una asistencia humanitaria que sea inclusiva de la edad y la discapacidad— se encargó de elaborar las normas humanitarias de inclusión para personas mayores y personas con discapacidad, como parte del Programa de Desarrollo de Capacidades en Envejecimiento y Discapacidad (ADCAP por su sigla en inglés).

En 2015 se publicó una versión piloto bajo el título de Normas mínimas para la inclusión de la edad y la discapacidad en la acción humanitaria. Esta primera versión se basó en una revisión exhaustiva de las normas y las directrices existentes.

En 2017 se llevó a cabo una revisión de esta versión piloto. A través de consultas, encuestas y entrevistas con más de 300 expertos técnicos, profesionales humanitarios y representantes de organizaciones de personas con discapacidad y asociaciones de personas mayores, pertenecientes a 139 organizaciones en 26 países, se obtuvo su retroalimentación y se formularon recomendaciones para esta edición revisada.

Estas normas forman parte de un documento vivo y se ha previsto que se revisarán periódicamente, con base en la retroalimentación y las recomendaciones que se obtengan en el futuro. Las normas se han diseñado como un paso inicial para apoyar a las organizaciones humanitarias para que logren la inclusión de las personas mayores y las personas con discapacidad en sus intervenciones. Con el tiempo, se establecerán indicadores según los aportes y las experiencias de las organizaciones humanitarias que estén aplicando las normas.